Regulación de empleo para ejecutivos
La novedosa reestructuración llevada a cabo en la italiana FIAT ha sido todo un éxito. En el tiempo record de dos años se ha pasado de perder dos millones de euros al día a ganar más de cinco. El valor de sus acciones ha pasado de 6 a 14 euros, más del doble, el número de trabajadores se ha incrementado y las ventas han crecido cerca del 20%.
Y ¿cual es el secreto del milagro? Son varias las medidas que han conducido a tan espectacular cambio y, entre las relevantes, la más novedosa es la escabechina de ejecutivos que el nuevo consejero delegado de la empresa, Sergio Marchinonne, ha llevado a cabo en el conglomerado automovilístico. En lugar de despedir obreros que es lo que suelen hacer los gerentes de empresas en crisis, el Sr. Marchinonne ha despedido al 30% de los ejecutivos, el 90% entre los de máximo nivel.

Piensa el Consejero delegado que los despidos masivos de obreros no se justifican cuando el valor de la masa salarial es tan sólo un10% de los costes, siendo además su participación necesaria e imprescindible para el funcionamiento de la empresa. Una gestión adecuada del resto de los recursos debe producir mayores eficiencias y eso es responsabilidad de los directivos. Puede imaginarse uno el entusiasmo que estas medidas habrán despertado en la plantilla y la contagiosa energía de unos trabajadores que veían como se hundía su empresa, perdiendo en el naufragio el sustento para sus familias, y que en pocos meses han visto que los negros nubarrones se han transformado en viento fresco soplando en popa. Y ellos con todo el trapo desplegado.
Da que pensar esta situación. Más cuando es muy frecuente esta relación entre masa salarial y costes totales.


Esales dijo
Sin duda un ejemplo a seguir. Hay que divulgar situaciones como estas. Hoy leo en el periódico que cierto banco redujo 1.500 empleos para ahorrar costes y que la cantidad ahorrada equivalía precisamente a los emolumentos que se repartió el consejo de administración.
28 Enero 2007 | 03:20 PM