VALORES (Blogactionday)
La piel de la Tierra es dura pero flexible. El transcurso del tiempo y de la vida ha ido configurándola y esculpiéndola, no como se trabaja la roca sino suavemente, como el artista acaricia la tela con sus sentimientos plasmados en formas y colores.
La Tierra es hermosa. Puede mostrarse agreste, árida; gélida, luminosa, exhuberante, cálida; húmeda, colorista, seca o de otras mil maneras, pero cualquiera de sus formas es reflejo de un estado de ánimo del hombre.
El lamento por el deterioro físico de la Tierra se extiende y generaliza. Se identifican continuamente agresiones y perjuicios para el planeta que se atribuyen al mal uso que hacemos de los recursos naturales, a la superpoblación y al consumismo.
Se analizan las causas y los efectos del porqué las cosas se producen así, se dibujan escenarios, se pronostican hecatombes y también se apuntan medidas paliativas que quizás pudieran ser soluciones.
Pero poco se oye hablar de la raíz del problema que podría hallarse en la escala de valores que individualmente hemos asumido, probablemente por llevarla grabada de forma indeleble en nuestro manual de conducta, el código genético.
La imperiosa ambición de poder y de dominio que exhibimos y sufrimos, no se limita a satisfacer necesidades básicas. Es una ambición, al parecer insaciable e irreprimible que se alimenta de la ansiedad producida por unos objetivos que, por poder situarlos (y situarlos) siempre un paso más allá, nos resultan inalcanzables.
Los problemas medioambientales no parecen otra cosa que la expresión de las tensiones internas e individuales del hombre y su fracaso por alcanzar la paz interior.




nurazul dijo
Si todos encontrasemos ese punto de paz y calma interna crees que dejaríamos de cargarnos el planeta?? puede que si,si es que para encontrar esa paz todos cambiasemos lo suficiente para no desear tener cada vez más,poseer sin ánimo de disfrutar sino como señal de poder o por el placer de sentirnos más que los que nos rodean..puede que hayas dado en el clavo,todos los pequeños cambios personales serían realmente la manera de parar esta locura destructiva.Avaricia,egoimos y autodestrucción van de la mano...Muy buena reflexión,buen día un abrazo
15 Octubre 2007 | 11:14