Cosas así deberían suceder a menudo
Estación central de Amberes. Lunes por la mañana. Hace frío.
Los pasajeros transitan por el vestíbulo para dirigirse al lugar donde iniciarán una nueva semana de tonos grises. Por los altavoces cantan las salidas, entradas y destinos de los trenes pero de repente, la anodina voz del locutor es acallada por la musical de Julie Andrews que entona el entrañable "Do, Re, Mi" de la celebrada película "Sonrisas y lágrimas".
Alguien se pone a danzar y contagian a más y otros más y muchos más. Al final son 200 los bailarines que disfrazados de lunes confluyen en el vestíbulo y convierten la estación, un lunes por la mañana de un día gris, en una alegre fiesta ante el asombro y regocijo de los transeúntes. Una fiesta de las que reconcilian a las personas consigo mismas.
Cosas así deberían suceder más a menudo. Son estupendas.



turquesa dijo
Si, todos deberíamos contagiarnos de esaa alegría
Besotes
2 Agosto 2009 | 10:08 AM